jueves, 4 de septiembre de 2008

POLICÍAS, DETECTIVES Y ESCRITORES...

DE LA REALIDAD AL CUENTO POLICIAL....
Los chicos de 2do. año buscaron noticias policiales en los diarios y así, inspirados imaginaron estos cuentos policiales:

ASESINO

Un día un hombre llamado Joseph Thomson estaba encerrado en su calabozo y le llegó la noticia de que su vecina llamada Alfonsina había festejado su anterior detención y que lo había hecho poner preso. Joseph Thomson era un hombre que no le gustaba mostrar su cara, grandote y forzudo y tenía un tatoo en su mano derecha con el símbolo de la muerte. Él vio que un policía iba y venía vigilándolos, este grandote fortachón decidió llamarlo:

-¡Shh! Hey, vení!
-Qué te pasa, pibe?
-Me tenés que hacer un favor, vieja.
-No te puedo hacer favores.
-¿Lo arreglamos con mil?- le dijo con voz de grandote.
-El policía no pudo resistir a su oferta ya que era una gran cantidad de dinero.
El policía le dice:
-Yo te hago el favor pero primero decíme de donde sacaste ese dinero.
El malo dijo:
-Yo te digo, pero no digas nada y dejáme salir de una buena vez.
El prisionero empezó a sudar, a ponerse nervioso y a temblar, tomó aire y le dijo:
-Me lo dio un amigo ¿contento? Ahora me voy.
A la noche siguiente Thomson ya estaba afuera planeando el asesinato. Caminaba de un lado a otro pensando de qué manera podía matar a su vecina
Y se le vino una idea y dijo que el amigo la veía pasar todos los días a las 12:00hs de la noche por una esquina donde había una casa abandonada que estaba rodeada de todos pastos altos , tenía todos los vidrios rotos , no tenía puertas y se escuchaban muchos ruidos.
Esa misma noche Joseph Tomson decide ir a la casa abandonada a esperarla. Ya eran las 12:01 hs cuando a lo lejos vio una mujer que se acercaba. Se escondió, se preparó y justo cuando estaba llegando a esa casa salió y la agarró del cuello muy fuertemente, la metió adentro e intento violarla pero no pudo porque ella se resistió, sacó un filoso cuchillo con el cual ya había hecho otros asesinatos y la apuñaló.
Esa misma noche decidió arrojar el cuerpo de Alfonsina entre los pastos y se fue con su amigo.
Al día siguiente un detective llamado Juan Roberto Magoo que vivía a 2 cuadras de la casa abandonada salió a hacer los mandados y paso por donde se había cometido el asesinato, vio que entre los pastos se movía algo y se asustó. Decidió ir a ver y se encontró con muchos perros rodeando el cadáver. Juan Roberto Magoo da vuelta el cadáver y se da cuenta de que era Alfonsina, él no lo puede creer y se puso a pensar que por eso, esa noche Alfonsina no había ido a su casa que acostumbraba ir a todos los días.
El detective Magoo empezó a investigar el cuerpo y vio que tenía siete apuñaladas al darle vuelta también vio que en el cuello tenía un tatoo con el símbolo de la muerte. Magoo se puso a pensar que ese mismo tatoo lo había visto en otros cuerpos.
El detective ya se imaginaba quién era, decidió ir a la casa Joseph Thomson.
Tocó timbre y como nadie lo atendió muy asustado entró por el patio y lo vio que estaba enterrando algo. Se acercó y le dio la mano, al dársela se dio cuenta de que en su mano derecha estaba el mismo tatoo que tenía marcado Alfonsina. Joseph Thomson y mató Magoo y nadie más se atrevió a investigar el caso.

Martín Cafaratti y Facundo Astrada (2do. 2da.)

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UN SECUESTRO EN UN PUEBLO TRANQUILO


En aquel año 2008, en la calle Simón de Iriondo al 400 de la localidad de Pujato estaba la víctima esperando que pasaran por él para ir a Rosario cuando lo secuestraron.
Cuando se supo la noticia, se puso a cargo el investigador Martínez del mismo pueblo. Lo ayudaron el comisario y un policía de la comisaria 14.
Martínez fue al frente de la casa de la victima y encontró mechones de pelo rubio y manchas de sangre. Tomó una muestra de ambos e hicieron pruebas y resultaron ser de la víctima, porque el ADN concuerda con el de su padre. El investigador dedujo que cuando fue tomado él se resistió, por eso lo agarraron de los pelos y lo metieron en el vehículo.
Preguntaron a los vecinos si habían visto algo y uno de ellos dijo que escuchó gritos y que una traffic celeste salió a gran velocidad. Trataron de localizar todas las traffic celestes del país y encontraron dos, uno era de una noble familia de Bs. Aires y la otra de una persona de Rosario con antecedentes penales. Fueron a interrogarlo y notaron que transpiraba y temblaba pero nunca nombró nada que dé pistas. Martínez le pidió ver su traffic y él accedió sin problemas. El investigador notó manchas de sangre en la puerta de atrás y lo arrestó, el hombre confesó llorando que secuestro al chico pero no quiso decir su localización.
Cuando lo llevaron a la comisaria lo interrogaron y lo amenazaron con quemarlo con un cigarrillo, pero él no dijo nada y lo quemaron. Al día siguiente lo encontraron muerto en la cárcel, al hacerle la autopsia se descubrió que había consumido cianuro. Las cosas se complicaron.
Volvieron a su casa y revisaron sus llamadas y sus papeles. Martínez observó que entre sus llamadas había recibido quince de un mismo número el día del secuestro y ese número lo encontró en una factura de la EPE. Eso no llevaba a nada. Entre sus papeles encontró un nombre, un número y la fecha en la que el niño fue secuestrado. Lo buscaron en la guía y fueron a esa dirección. Cuando golpearon la puerta se escuchó un disparo. Entraron y vieron al niño sosteniendo un arma y un hombre herido gravemente en el suelo, le preguntaron y el chico dijo que logró desatarse y le disparó. El hombre murió en el hospital.El chico volvió a su casa y todo volvió a ser como antes.


Por Diego Stroppiana de 2º 2ª